Hoy quiero proponeros hacer un viaje en el tiempo con los niños. Cogemos el coche y nos ponemos rumbo a una ciudad de la época celtíbera-romana a tan solo 100 kilómetros de Madrid. ¡Hoy visitamos el parque arqueológico de Segóbriga, en Cuenca! ¿Nos acompañas?

Cómo organizar tu visita a Segóbriga para niños

segóbriga

Sin calefacción, sin televisión, sin móvil, sin internet, sin bicicletas, sin Ksi-meritos… Así es cómo vivían los niños en la época romana y esto es lo que les he contado a mis hijas que no terminaban de creérselo hasta que vieron en primera persona el parque arqueológico de Segóbriga.

Al principio no sabían muy bien dónde íbamos y, como desde que coges las entradas hasta que llegas a la ciudad hay un mini-camino, no dejaban de hacerme preguntas. ‘¿Qué comían?’ o ‘¿Hay cines en esa ciudad?’ De primeras les expliqué que lo que había era un teatro, en el que se hacía distinción por categoría social; un anfiteatro para presenciar la lucha de gladiadores con la fieras; y un circo, donde se desarrollaban carreras de carros tiradas por caballos y no espectáculos de payasos o ilusionismo como ellas están acostumbradas.

Les llamó mucho la atención las termas monumentales, destinadas al baño y a la higiene. ‘¿Aquí hacían sus cosas?’, preguntó la mayor un poco ruborizada. Y, también captó su mirada el acueducto, que permitía el aprovisionamiento de agua desde Saélices – el pueblo más cercano- hasta este punto, y es que después de ver el de Segovia, ¡este en ruinas les parecía muy pobre! Fue el momento en el que aproveché para explicarles que Segóbriga está formado por dos palabras, Sego y briga, y que la traducción de ambas juntas sería ‘ciudad victoriosa’.

Seguimos nuestra visita por el parque arqueológico de Segóbriga y así pasamos por lo que era la muralla y la puerta principal, por la basílica, por la casa del procurador, por la acrópolis y necrópolis… Tengo que reconocer que se portaron como unas campeonas y que hicieron el recorrido sin quejarse.

Eso sí, cuando llegamos a casa se fueron a la cama directamente sin lavarse los dientes de lo cansadas que estaban. No sé si ese día soñaron con los angelitos, porque yo creo que los romanos invadieron sus sueños.

Recomendaciones antes de comenzar la visita a Segóbriga

Para que podáis sacarle el máximo provecho a la visita a Segóbriga, aquí tienes unas prácticas recomendaciones:

  • Elige bien el día. Antes de ponerte rumbo a este parque arqueológico, ¡consulta la previsión del tiempo! Con mucho calor, os podéis asfixiar (no hay ni una sombra) y con mal tiempo, además de que os puede pillar la lluvia y no hay sitios para resguardarse, al estar el parque arqueológico situado en un cerro hace bastante viento.
  • Lleva calzado cómodo. El sitio, como te puedes imaginar, está en pleno campo y algunos tramos están desnivelados.
  • Deja en el coche las prisas. Para visitar esta ciudad celtíbera y romana hay que ir con tiempo. La media del recorrido está en una hora y media, pero pueden estirarse hasta tres, dependiendo de lo que te entretengas en cada una de las estancias. +
  • Infórmate antes de entrar. Busca información por internet y explícaselo a los niños antes de entrar. Conceptos fáciles como que eran las termas o cuál era la función del anfiteatro. De todas maneras, dispones de una audioguía en mp3 descargable en su página web.
  • Hidrátate. Durante el recorrido no se puede comer y menos tirar basura. Solo se permite las botella de agua que podrás rellenar en las distintas fuentes que veas.
  • Busca tu zona de descanso. Dentro del parque arqueológico existen zonas habilitadas para comer. ¡Son fáciles de localizar!

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