Tenemos los cuentos, los libros de actividades, los peluches, camisetas con su imagen, vemos sus capítulos en español y en versión original, por eso cuando nos enteramos de que Peppa Pig y su familia al completo iban a estar hasta el 30 de septiembre en el Jardín Botánico de Madrid, ¡allí que no presentamos!

Peppa Pig y su familia te esperan en el Jardín Botánico de Madrid

abuela pig en el jardín botánico

Teniendo en casa dos niñas seguidoras de la cerdita más famosa del mundo (a la mayor de 10 años aún la siguen haciendo gracia sus aventuras), no podíamos perdernos esta propuesta de ocio, que encima es al aire libre y en estos tiempos de pandemia se agradece más aún. Además cualquier excusa es buena para visitar el Jardín Botánico de Madrid, Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Entramos por la puerta que está en la Plaza de Murillo. Allí te dan un cuaderno con un mapa en el que vienen señalados los distintos puntos o escondites en los que están los diferentes miembros de la familia Pig. No sabrás a cuál pertenece cada uno hasta que no llegues a tu destino. El folleto tiene además una serie de actividades divertidas que pueden hacer los niños cuando vuelvan a casa o, como ya te lo he contado yo, llevarte lápices y pinturas y que las completen allí en un banco a la sombra.

Nuestra primera parada fue la Rosaleda, en concreto, la zona de las dalias. Allí estaba mamá Pig porque, según descubrimos, le encantan estas plantas que salen verano y que resisten hasta que se aproxima el frío.

abuelo pig en el jardín botánico

Nuestro siguiente destino fue el huerto. ¿Adivinas quién andaba por allí? Claro, el abuelo Pig, cuidando de los tomates, las calabazas, las lechugas, las berenjenas… ¡Qué rica y saludable ensalada les debe de quedar con todos estos ingredientes…! A mi retoña le hizo tanta ilusión verle que le plantó un abrazo. ¡Qué ternura!

peppa pig en el jardín botánico

Y muy cerquita nos topamos con el pequeño del clan familiar, George Pig, que decidió ocultarse tras el árbol que es todo un símbolo para todos los madrileños: el madroño. ¿Lo habría hecho a propósito como un homenaje a nuestra ciudad? ¡Seguro que sí! Por cierto mi hija se extrañó de que fuera sin su inseparable dinosaurio. ¡Qué razón tenía!

Habíamos localizado ya a la mitad de la familia, pero aún nos quedaban tres personas más. ¿Dónde se habrían metido? Papá Pig se encontraba donde el cedro del Himalaya, un árbol tan alto como él (puede llegar hasta los 60 metros de altura y vivir casi 1.000 años).

papa pig en el jardín botánico de madrid

También junto a otro árbol muy peculiar, el del hierro, descubrimos a la abuela Pig… ‘¿Y Peppa, dónde estaba Peppa?’, preguntaban mis hijas. Pues…

abuela pig en el botánica de madrid

…. se situaba junto a un árbol que da como fruto los higos. ¿Sabes a cuál nos referimos? ¡Exacto: la higuera! Y es que nos chivaron que a esta cerdita le gustan tanto frescos como secos.

peppa pig

El circuito no es muy largo y resulta muy cómodo – ideal para ir con carrito de bebé- porque hay muchas sombras y lugares para sentarse, ¡se pasa volando! A mi hija pequeña le fascinó tanto que tuvimos que hacerlo otra vez y, de paso, aprovechamos para subir a ver la colección de nenúfares y de bonsáis. ¡Espectacular!

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