¿Qué hay ahí abajo? En la tercera entrega de la maravillosa serie de los ‘100 pisos’, de Toshio Iwai, nos vamos a adentrar en las profundidades de la Tierra. Todo empezó con ‘100 pisos bajo el mar’ y ‘Una casa de 100 pisos’, publicados con muy buen gusto por la editorial Pastel de Luna en su colección Lejano Oriente. 

Lo que se esconde en ‘100 pisos bajo tierra’

100 pisos bajo tierra

En este volumen el escritor nos enseña las profundidades de lo cotidiano. Y es que, una criatura misteriosa se presenta en la bañera de la protagonista, una niña llamada Koo, para invitarla a una fiesta.  Para poder llegar a la celebración deberá acercarse a un volcán y encontrar la entrada. ¡Empieza el misterio! Después deberá bajar hasta el piso 100 de una gran casa subterránea. Sí, habéis leído bien, la casa está bajo tierra. En su descenso se irá encontrando animales a cada cual más sorprendente. Koo se enfrenta aquí a todo un viaje lleno de sorpresas y detalles por descubrir.

Cada 10 pisos vamos a encontrar a una familia de animales diferente. La bienvenida nos la da los conejos, quienes no presentan su casa y su escuela. Los siguientes en aparecer son los mapaches con sus divertidos juegos en el barro. Seguimos bajando de la mano de Koo y ahí están las cigarras, los bichos bola, las lombrices, los erizos, las lagartijas, los topos, las tortugas y, tras muchos momentos divertidos, llegamos al piso 100 dónde nos espera el especial animal que nos había invitado a la fiesta con una gran sorpresa. Durante el fantástico viaje, además de ir conociendo a nuevos protagonistas veremos cómo cada nueva familia está preparando algo especial relacionado con la fiesta que nos espera. 

Qué aprenden tus hijos con el libro ‘100 pisos bajo tierra’

Este libro es ideal para jugar y aprender. Perfecto para los pequeños de infantil y primer ciclo de primaria, ya que podemos usarlo como recurso matemático y de agudeza visual. Además, los niños pueden ver en este libro una forma distinta y original de hacer nuevos amigos y conocer otras culturas y tradiciones. 

Incluso, podemos aprovechar también para practicar habilidades matemáticas, haciendo que nuestros peques suban o bajen un numero determinado de pisos y tengan que acudir a las sumas y a las restas. Y es que, el poder de las letras es tan grande que también se atreve a juguetear con los números. 

Y aún hay más. La ilustración del libro es tan detallista e ingeniosa que aparte de ser una delicia detenerse en cada página unos minutos, nos da también la oportunidad de jugar, por ejemplo, a la ‘búsqueda de objetos’. Las escenas están llenas de infinidad de cosas. ¿Quién será el primero de la familia en encontrarlas?

Una colección de Toshio Iwai que puedes leer hasta 100 veces

Para los que acabáis de descubrir esta colección os adelantaré que el primero de los libros, ‘100 pisos bajo el mar’, rebosa humor entre sus páginas gracias a una divertida comunidad marina. Aquí la protagonista es Ten, una elegante muñeca que cae al mar. Y ‘Una casa de 100 pisos’, segunda entrega, seguro que es el libro más alto que hayáis leído. Aquí, con Tochi, subiremos tan alto que sobrepasaremos a las mismísimas nubes. ¡Una aventura a prueba de vértigo! La cuarta entrega ha salido hace uno días, se titula ‘100 pisos en el cielo’ y cuenta la historia de un pajarito hambriento al que solo le queda una pipa de girasol.

Toshio Iwai es una escritor japonés que ha conquistado el corazón de los más pequeños gracias a esta trilogía que no sabe de fronteras. Polifacético y multidisciplinar, este autor es también diseñador y artista informático muy popular por ser el creador, entre otros, de juegos como Otocky y Electroplankton. La televisión japonesa y empresas de videojuegos como Nintendo o Sony Computer Entertainment le han tenido en nómina.

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