La cocina se puede convertir en un lugar estupendo para aprender y para pasar un rato divertido en familia. Y es que cada vez son más los niños que sienten curiosidad por preparar recetas y platos deliciosos y que buscan desarrollarse entre cucharas, sartenes y fogones. En casa hemos empezado a adentrarnos en este mundo a través de los postres con estas tres recetas de chocolate muy fáciles de cocinar con niños.

Riquísimas recetas de chocolate para preparar en poco tiempo

galletas de chocolate

La cocina ha pasado de ser una ‘obligación’ a convertirse en todo un ‘pasatiempo’ para hacer en familia. Y es que mi hija de ocho años ha descubierto que cocinar puede ser algo muy divertido, además de algo necesario y muy práctico para no depender de las croquetas de la abuela, de las albóndigas del abuelo o del salmón a la naranja de la tía Juani.

Como no hemos querido ser pretenciosos y sí aprender poco a poco, hemos empezamos con unos postres sencillos donde el ingrediente principal es el chocolate en sus distintas variedades: negro, para fundir, blanco… ¡Anímate!

– Galletas con virutas de chocolate
Para esta receta solo necesitas 180 gramos de harina integral, un huevo, 60 gramos de mantequilla, 60 gramos de panela (puede ser cualquier otro sustitutivo del azúcar) y cacao 100%. Echa en un bol todos los ingredientes menos el cacao y, cuando se haya hecho la masa, espolvorea el cacao. Precalienta el horno durante 20 minutos a la máxima temperatura, haz la forma de las galletas con las manos o con algún molde que tengas, ponlas en una bandeja y ¡listas para meter en el horno! Déjalas 10-15 minutos y ¡disfruta de este manjar!

– Brochetas de plátanos y fresas bañados en chocolate negro y blanco
El chocolate, pero también la fruta es la protagonista de esta propuesta culinaria. Limpia bien las fresas y córtalas en taquitos junto con los plátanos. Coge unas broquetas y pon en ellas dos trozos de cada fruta, alternando para que así le dé color al plato. Después, coge el chocolate y prepáralo al baño maría y cuando esté fundido échalo sobre las brochetas. Tienes dos opciones para servir, caliente, o frío, para lo que necesitarías meterlo en el congelador.

– Pastel de chocolate
Es tan sencilla la receta que los niños la pueden hacer sin que tú te des cuenta si lo tienen todo a mano. Para ello, déjales a mano harina integral o de espelta , leche, cacao puro en polvo, mantequila y panela. Echa en una taza tres cucharadas de harina, un chorro de leche, dos cucharadas de mantequilla, una pizca de panela y cacao puro hasta que quede toda la mezcla marrón. Mételo al microondas tres minutos y… ¡a comer!

Por qué los niños deben aprender a cocinar

Desde que hace ocho temporadas TVE estrenase el programa MasterChef en sus diferentes versiones (adultos, niños y celebrities) y crease sus campamentos de verano son muchas las familias que se meten en la cocina con el objetivo de preparar ricos menús, pero también para pasar un rato en familia. ¿Sabes que esta actividad tiene un montón de ventajas y beneficios para tu hijo?

– Impulsa la capacidad de organización. La cocina es una actividad que no se puede llevar a cabo sin una planificación previa. Hay que revisar qué alimentos hay en la cocina, que no se hayan pasado de caducidad, si hay que descongelar algo con tiempo, si hay que ir a comprar…
– Fomenta la imaginación. Y, aunque la organización es básica, siempre se podrá improvisar algo y ahí es donde el chaval tendrá que demostrar su agilidad y, también, su imaginación y creatividad a la hora de dar vida a un plato con tan solo tres ingredientes, por ejemplo.
Fortalece los vínculos familiares. Tu hijo/a comenzará a involucrarse en esta tarea del hogar a la que antes podía mirar con extrañeza y con recelo y empezará a compartir contigo sus gustos, opiniones o sugerencias acerca de cuál puede ser el menú para la semana. ¡Encontraréis un nuevo punto de conexión y conversación!
Incentiva el esfuerzo. Yo, que soy mucho de refranes, siempre le digo a mi hija que Roma no se conquistó en dos días. Y es que la cocina es una evaluación continua en la que el trabajo, el esfuerzo y la constancia son los ingredientes principales.
-Refuerza su autoestima. El niño verá cada día sus progresos y eso hará que aumente la confianza en sí mismo y, en consecuencia, la imagen que hasta ahora tenía de sí mismo se vea reforzada.
Enseña a valorar las pequeñas cosas. En la cocina todo se aprovecha y nada se tira. Puede que hasta ahora a tu hijo le cueste aprender este concepto, pero cuando se vea con el delantal puesto te puede asegurar que se dará cuenta de lo que valen las cosas.

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