Da lo mismo la estación del año en la que nos encontremos, jugar es la tarea obligatoria que todos los niños (qué bien nos vendría también a los padres) deben realizar a diario. Eso sí, cuando llegan las ansiadas y merecidas vacaciones, esta actividad está presente desde que nuestros hijos se levantan hasta que se acuestan. Ahora que también los mayores tenemos un poco más de tiempo, ¿por qué no organizar una gincana de verano para niños con refrescantes juegos populares y tradicionales?

Ideas para organizar una gincana de verano con niños

Solo tenemos que echar la vista atrás y hacer memoria para recordar cuáles eran esos juegos de toda la vida que tan entretenidos nos tenían por las tardes en el parque de al lado de casa o en el pueblo. Seguro que te sabes un montón, pero por si te cuesta saber las reglas o el funcionamiento de ellos o queréis probar o conocer algunos nuevos, echa un vistazo a esta lista de actividades que hemos recopilado y puesto en práctica para que tu gincana de verano sea todo un éxito.

– Juegos de sacos
¿Sabes de que te hablamos, no? Coge un saco, dile a cada niño que se meta en él y fija una distancia y un tiempo que recorrer.

– Llenar el barreño de agua
Si tenéis una fuente cerca, ¡esta propuesta les va a encantar! El objetivo es llenar el barreño o cubo, pero para hacerlo (aquí está la trampa o truco) tendrán que utilizar vasos pequeños. ¡La emoción está servida!

– Salto a la pata coja
¡Vamos a movernos un poco! ¿Quién aguantará saltando a la pata coja durante un minuto? ¡Será una manera de ver quién está más en forma!

– Trabalenguas para todos
Los participantes tienen que ser capaces de recitar, sin equivocarse, el siguiente refrán: ‘Zorro zorro pide socorro con un gorro’. Esta es una idea, pero te sugiero que adaptes la dificultad de la actividad a la edad de los niños.

– Toques de raqueta o con el balón
Si tenéis una raqueta a mano y una pelota de tenis, ¡comenzamos con la nueva prueba! Los concursantes deberán dar diez toques (como si estuviésemos dando la vuelta a la tortilla) sin que la pelota se caiga. Si lo que tenéis en casa es un balón de fútbol, cinco golpes con el pie; y si es una pelota de baloncesto, diez botes al suelo seguidos.

– El monstruo de las cosquillas
Reír nos pone de buen humor y nos ayuda a liberar estrés, pero en este caso… ¡está prohibido! ¿Serán capaces tus hijos de aguantar sin reír mientras tú les haces cosquillas o les pones caritas durante algo más de un minuto? ¡Seguro que sí!

– Historia encadenada
Elige tres palabras, por ejemplo conejo, abuela y cola, y sugiere a los niños que se inventen una historia en la que están las tres. Cada uno dirá una frase y el otro tendrá que continuar hasta terminar el cuento con el clásico ‘Y colorín colorado…’. ¡Qué divertido!

– De la A a la Z
¡Vamos a poner a prueba ahora su vocabulario! Cada niño (en esta gincana hacen las mismas pruebas todos a la vez) tendrá que decir, por ejemplo, cinco animales que empiecen por la vocal A o cinco comidas que comiencen con la consonante C. Si les cuesta, ¡regálales unas pistas!

Más pruebas para tu gincana de verano con y para niños

Lo divertido de las gincanas es que se realizan al aire libre en contacto con la naturaleza (también pueden celebrarse en espacios cerrados pero son más limitadas) y que ayudan a los niños a trabajar muchas destrezas y habilidades como el trabajo en equipo o el compañerismo, de ahí que sea una propuesta que te recomendamos al 100%.

– Ronda de adivinanzas
Por grupos o por separado tendrán que descubrir qué palabra se esconde detrás de cada adivinanza. Por ejemplo: ‘Si no hay, se ve; si hay poca se ve; si hay mucha, no se ve. ¿Qué será?’. No se lo digas a nadie: la luna.

– Nombres acuáticos
Llena las pistolas de agua que tengas por casa y pídeles a tus hijos y sus amigos que escriban su nombre sobre el suelo o en una pared. Algo muy sencillo, pero diferente para ellos.

– Dibujos con tizas
No es lo mismo hacer un dibujo sobre un folio o una cartulina que coger las tizas y plasmar toda la creatividad de uno sobre el suelo o la pared, ¿verdad? Pídeles que su creación sea algo relacionado con el verano.

– A girar y a correr
¡Vamos con las pruebas físicas! Es el turno de ver qué tal andamos de resistencia y velocidad. Tendrán que dar cinco vueltas a la manzana, al parque, al campo de fútbol… Te contaré que en nuestro caso, tuvimos que rebajarlo a tres porque no aguantaban.

– A subir y bajar el bordillo
Diles que se coloquen frente a un bordillo y que, durante un 60 segundos, suban y bajen de él alternando cada pie. Si te animas tú, ¡también puedes participar!

– El reto final
Por experiencia te diré que es la prueba favorita de mis hijas y de su pandilla. Deberán llenar un vaso de agua y tirárselo por encima. ¡Los días de muuuucho calor querrán repetir esta prueba una y otra vez!

Todas estas actividades harán las delicias de los niños (aquí no importan las edades), ¿pero sabes qué fue lo que más, más, más les gustó? Que les propuse que, al día siguiente, ellos serían los organizadores y los padres los concursantes. ¡Ya te contaré cómo acabamos, je, je, je!

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